Katadiano se encuentra al pie de la sierra de Badaia, sus caminos entre los Huetos y Katadiano fueron ampliamente transitados durante la Edad Media en la ruta Zaragoza-Bilbao, esa Ruta entraba en Álava por Biasteri para siguiendo por Villafría, Trebiño, La Puebla, Nanclares y Hueto para pasando por Katadiano llegar a Zuia, Orozko y Miraballes. Por ello existió en Katadiano un puente emblemático y una famosa venta «Marubai». El puente «Marubai» se consideraba como uno de los más importantes en las comunicaciones alavesas en el siglo XVIII. Puente de tres ojos y cientoventiseis pies de largo. Este puente aún se conserva cerca del cruce del ferrocarril y la autopista, aguas abajo del Baias desde Katadiano. Existe además otro puente antiguo sobre el Baias, este se encuentra a la entrada del pueblo, y arranca del lugar donde se encuentra una zona dolménica importante; es el denominado puente de San Juan. Katadiano era rico en pastos y prados y junto con otros lugares vecinos formó parte de las más importantes ledanías kuartanguesas.
En 1257 figuraba con el nombre de Gatadiano y ya para 1556 ya figuraba con el nombre de Catadiano, contando entonces con 30 vecinos. La parroquia de Katadiano, se encargaba del mantenimiento de las monjas de Quejana según una orden real de 1380, hecho que cumplió hasta bien entrado el siglo XIX. En ese momento contaba con sesenta habitantes. A partir de ese momento comenzó el declive de la población que actualmente se encuentra, teniendo actualmente 2 vecinos empadronados.