Se encuentra al Oeste del valle, en avanzada hacia la sierra de Gibijo y en los caminos qué, a través del monte, conducen a la comarca burgalesa de Losa. Desde hace siglos Luna viene dando nombre a la comunidad de montes y pastos llamada «Ledanía de Luna» en la que se integran los lugares de Arriano, Artxua y Guillarte, junto al mismo Luna. Existió en Luna una ermita, hoy desaparecida conocida como San Juan de Corcuera, aunque con una gran tradición histórica. En Corcuera había, ya en el siglo X, un solar con su término redondo y una pequeña iglesia monasterial, posiblemente vinculada a los señores, al igual que la de San Pedro de Urbina Basabe. A finales del medioevo aparece ya el solar de Corcuera como «término redondo» dentro de los señoríos de la casa de Urbina Basabe. A comienzos del siglo XV se unieron los solares de Urbina Basabe y Corcuera por el matrimonio de don Pedro Ortiz de Urbina y doña Sancha de Corcuera, uniéndose posteriormente en el siglo XVI la casa de los Eguiluz, formando un poderoso linaje asentado en las principales encrucijadas del valle. Crearon su casa matriz en Urbina Basabe. Así desde Urbina, bordeando el pico Marinda, los caminos de Gibijo conducían a Corcuera y su coto redondo. Otras sendas alcanzaban, también desde Urbina, los caminos de Guillarte a Urkabustaiz y bajando desde Uzkiano alcanzaban la torre de los Eguiluz. Y desde Urkabustaiz saliendo por Abornikano, otro camino alcanzaba el valle de Zuia, donde se encontraba la torre y el coto redondo de Lasarte «primer asentamiento y origen» de los Eguiluz. Así en Señor de Urbina era a la vez señor de Corcuera, señor de Eguiluz en Astobiza y Lasarte en Bitoriano.
Luna fue siempre un lugar bien poblado, en 1156 contaba con 18 vecinos, un siglo más tarde aún los mantenía. A principios del siglo XX contaba con 57 habitantes y en el último padrón contaba con 14 habitantes.